Patatas guisadas con costillas adobadas arguiñano

  • 1 kilo de costillas de cerdo (ver nota)
  • 1 kilo de patatas
  • 1 cucharada pequeña de pimiento colorado dulce ( Utilicé por La Vera)
  • 1/2 cucharada chica de guindilla (ver nota)
  • 1/2 cucharada chica de orégano
  • 1/2 cucharada chica de tomillo
  • 1/3 cucharada pequeña de comino molido
  • 1/2 taza de vino blanco (unos 125 ml)
  • 1 pimiento verde grande (largo o italiano – unos cien gramos)
  • 1 cebolla mediana (unos 250 gramos)
  • 2 dientes de ajo
  • cien gramos de tomate triturado (o una cucharada chica de tomate concentrado)
  • 1 hoja de laurel

  • aceite de oliva
  • sal
  • pimienta negra y huevo molido
  • agua

Receta simple Patatas estofadas con costilla

Como afirmamos, hay bastante juego implicado en esta receta de papas estofadas con costilla, y puedes hacerla un tanto mucho más o un tanto menos dificultosa. Les dejamos con la versión simplificada, pero igualmente excelente.

  • 1/2 kg de costillas de cerdo (mejor marinadas, ver notas)
  • 1 kg de patatas (preferentemente de la pluralidad Kennebec)
  • 1/2 pimiento colorado
  • 1 Cebolla
  • 2 dientes de ajo
  • Sal
  • Aceite de oliva
  • Copa de vino blanco, tomate, laurel (opcional)

Segundo paso

Fotografía : iStock

Una vez pochadas las verduras, añadir las costillas sin su jugo. Verter asimismo el vino, añadir una medida pequeña de agua y unas ramitas de azafrán.

Antes de llevar a cabo el guiso. Costillas, patatas y verduras

  1. Recortar la costilla en trozos a nuestro gusto, aproximadamente enormes. En una cazuela amplia y extensa, ardiente 3 o 4 medidas de cuchara de aceite de oliva y dore la costilla por doquier, en tandas si es requisito. Sacar de la olla y poner la costilla en un bol y la olla con el exceso de aceite.
  2. Mondar la cebolla y el ajo y cortarlos en cubos pequeños. Ponemos la olla que reservamos con el aceite para asar las costillas a calentar nuevamente y agregamos la cebolla y el ajo picados. Si observamos que es requisito, agregamos otras 3-4 medidas de cuchara de aceite de oliva.
  3. Freír a fuego medio-prominente, quitando ocasionalmente a fin de que no se queme. Mientras que se cocina la cebolla, lavar y picar el pimiento y añadirlo a la olla adjuntado con el papel de laurel.
  4. Lavar y recortar la zanahoria y añadirla a exactamente la misma olla. No te doy tiempo de freír, mientras que lavas y cortas la verdura, se fríe la que está puesta en la olla.
  5. Mondar las patatas y cortarlas en trozos partiéndolas, sin cortarlas totalmente, sino más bien troceándolas, cortándolas a fin de que suelten su almidón al cocinarlas. Agregamos las patatas a la olla y el costillar.
  1. Añadir el vino blanco y la sal. Dejamos que se evapore el alcohol, a lo largo de unos 2 minutos a fuego prominente debe evaporarse.
  2. Mientras que se cocina la salsa, prepara los tomates. Para quitarles la piel, escáldalas en agua hirviendo a lo largo de 1 minuto o pélalas con un cuchillo. Picar finamente los tomates y añadirlos al guiso.
  3. Añade ½ taza de agua y cocina a fuego medio a lo largo de 30 minutos. Dejamos descansar 5 minutos y lo vamos a tener listo para comer, un guiso rico donde lo haya. Servimos muy ardiente en un plato hondo y acompañado de un óptimo trozo de pan.

Sirve y degusta:

Como toda buena receta de cuchara, sirve el guiso ardiente, pero tras un reposo de 5 minutos tras retirarlo del fuego. Asimismo puede llevarlo a cabo a lo largo de la noche por el hecho de que acentúa aún mucho más los sabores y solo deberá recalentarlo inmediatamente antes de ser útil.

Ayuda una cantidad balanceada de papas, costillas y caldo en los platos de los convidados, no debe existir ni bastante ni poco de ningún elemento y intente eliminar los tallos de yerbas. Alégrate con un gusto tan clásico y reconfortante, esta receta es genuina… ¡escándalo!

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