Pollo en salsa de nata

PREPARACIÓN de la pechuga con nata y champiñones

  1. Para iniciar, debemos recortar la pechuga en medallones bastante gruesos, de unos 2 cm. Seguramente son gruesos a fin de que jugosos. Si lo quieres, puedes recortar la pechuga en cubos.
  2. La pechuga se condimenta con sal y pimienta y se fríe en una sartén antiadherente con fondo de aceite. Ponemos el fuego a fuego medio, han de estar coloreadas y doradas por igual, pero sin resecar. Los descargaremos en el momento en que estén completados y los guardaremos.
  3. En exactamente la misma grasa (añadir mucho más aceite si es requisito) sofreír la cebolla y el ajo picado con el papel de laurel.
  4. En el momento en que comiencen a tomar color, añade los champiñones y saltéalos unos 5 minutos hasta el momento en que se doren y se ablanden. Salpimentamos al gusto y agregamos perejil picado.
  5. Volvemos las pechugas hacia atrás y las disponemos entre las setas. Añadir la nata y algo de nuez moscada y desplazar la olla por todos lados a lo largo de unos minutos. La salsa debe reducirse un tanto y tomar color conforme todos y cada uno de los sabores se intercalan y también tienen dentro.
  6. En este momento tenemos la posibilidad de ser útil las pechugas con nata y champiñones, acompañadas de un óptimo puré de patata casero o arroz blanco natural.

Hervido y presentación final del pollo a la crema

  1. Se cortan las setas en rodajas y se agregan a la sartén. Revuelve, tapa y deja que se cocinen a lo largo de diez/12 minutos (fuego medio).
  2. Revuelve ocasionalmente para eludir que se queme. Sueltarán agua y formarán la base de nuestra salsa.
  3. En el momento en que observemos que están listas echamos la nata líquida para cocinar. Revuelve y deja cocinar a fin de que espese de a poco.
  4. Hasta entonces, salar las pechugas de pollo y gratinarlas dándoles la vuelta.
  5. Toma, cocínalos a tu manera, estén aproximadamente cocidos.
  6. Trasfiera las pechugas a la sartén con la salsa de crema. Reduzca el fuego y cocine por unos 5 minutos a fin de que la salsa prosiga reduciendo y las pechugas absorban bien el gusto.
  7. Te lo servimos ardiente en la mesa acompañado de un exquisito pan y diviértete con este exquisito plato.
  • La salsa de nata está en el punto justo de cremosidad, esto lo logramos con una nata baja en grasa y despacio para cocinar.
  • La carne de pollo es la personaje principal de la receta y entre las mucho más saludables que logramos hallar en carnicerías y mercados y es la mucho más consumida en los hogares españoles.
  • Tiene un enorme ingrediente de agua, entre un 70-75%, y su primordial aporte son las proteínas, representando las proteínas cerca del 20%. Asimismo es una carne baja en grasa.
  • Según como lo preparemos va a tener aproximadamente nutrientes. A la plancha, como prepararemos las pechugas en esta receta, es en el momento en que aprovechamos al límite sus características.
  • Como consejo, tras obtener el pollo y regresar a casa, el tema de la conservación es esencial. Siempre y en todo momento debemos tener pollo en el frigorífico. Sugiero sacarlo de las bandejas de plástico en las que viene y dejarlo en un plato/plato tapado con toallas de papel. Con lo que te va a durar unas 48 horas en perfectas condiciones.
  • Si lo guardas ahora cocido, no superes los 5 días. Como afirmaba, el pollo es muy polivalente, con lo que asimismo puedes realizar muchas recetas con él, como croquetas de pollo (receta en el blog), ensaladas, arroces, etcétera.
  • Puedes observar todas y cada una las fotografías punto por punto en el próximo álbum.

Pechuga de pollo a la nata

Para esto lo ponemos a fuego medio a lo largo de unos diez minutos. En el instante, en el momento en que estén tenuemente dorados, agregaremos la nata para cocinar adjuntado con algo de curry y parmesano. No agregamos parmesano en proporciones, por el hecho de que va a ser al gusto del usuario. Añade la carne a la cazuela, añade la nata líquida y cocina a fuego retardado a lo largo de unos 6 minutos, hasta el momento en que la nata esté montada y se absorban los sabores.

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